domingo, 4 de marzo de 2012

Encuentros y dudas (1ª parte).

Aquel día,cuando llegué a casa, no encendí el ordenador para nada. Saqué el diario de cuando era muy pequeña,que hace años que guardaba en una pequeña cajita. Ese pequeño blog contenía mis mayores secretos desde que tenía 6 años. Hacía más de tres que no lo abría. Pero esa noche sentí la necesidad de hacerlo.Yo entonces tenía novio.Una persona maravillosa con la que llevaba más de dos años.Él me estuvo esperando toda la noche al otro lado del ordenador a ver si yo me conectaba.
Al día siguiente,me preguntó si me había pasado algo y me dijo que había estado preocupado. Yo noche tras noche solía conectarme a la misma hora.Nos pasábamos toda la noche repitiéndonos lo muchísimo que nos queríamos sin cansarnos jamás. Yo lo amaba,con todo mi corazón,pero aquel chico seguía en mi cabeza. No sabía bien que es lo que estaba sintiendo, no era capaz de ver lo que me estaba pasando por dentro. Abría los ojos y tenía su rostro en mi mente...salía a la calle y lo buscaba entre la gran masa de personas que abarrotaba las calles siempre.
Así pasé semanas,meses...sin volver a verle ni de lejos siquiera. Cada mañana no podía atender en clase,pues  mi mente estaba en otra parte.
Un día de esos,me levanté demasiado tarde para ir a clase, y tuve que ir corriendo desde mi casa corriendo calle abajo. Al pasar por un cruce,de repente,me quedé parada. Había un chico de espaldas que llevaba una mochila roja a sus espaldas esperando el autobús. No sé por qué pero me fui acercando a la parada hasta conseguir verle la cara. Era él. Después de más de tres meses,allí estaba él. Esta vez estaba frente a mí,menos arreglado y algo más despeinado. Quise acercarme pero escuché sonar de lejos el timbre de mi instituto,así que me di media vuelta y tuve que salir corriendo.
Ese día no tuve una buena mañana. Me dieron varios exámenes suspendidos,discutí con mis amigas y mi padre me regañó por llegar tarde a clase. Así que cuando llegué a mi casa me encerré en mi cuarto y encendí el ordenador,que era mi forma de evadirme de los problemas. Entonces,empecé a recordar el encuentro que había tenido con ese chico por la mañana temprano. Quería saber su nombre,su edad,donde estudiaba...todo. Pero no sabía cómo, ni si debería hacerlo. Mis amigas se habían enfadado conmigo porque según ellas,últimamente estaba como ausente. Afirman que en las últimas semanas no les he hecho mucho caso ni a ellas ni a mi novio. Dicen que parece como si me hubiese convertido en otra persona.
Yo no había tenido el valor de decirles a mis amigas lo de ese chico,porque ni siquiera yo sabía lo que me ocurría con él. Solamente lo había visto dos veces y no sabía siquiera su nombre. Pero había algo que me llevaba hacia él todo el tiempo.

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